Romper estereotipos y cambiar la imagen que tenemos de las mujeres en la tercera edad, parece que está de moda. Hace poco te hablábamos de Joan MacDonald, un influencer de fitness de 77 años que da consejos sobre cómo mantenerse en forma y planificar sus entrenamientos. También hemos conocido a Miss Universo Buenos Aires, Alejandra Rodríguez, que con sus 60 años se alzaba con el premio. Nos llegan casos a diario de personas que no aparentan su edad, y el último es de alguien muy conocido en el mundo de la moda, la diseñadora Vera Wang.

Fundó su firma a los 40 años y ahora es considerada un icono de estilo a los 74 años. “Me enfrento a un momento en el que se ha hablado mucho sobre mi envejecimiento. Sólo espero que no reemplace mi trabajo. Saca a relucir el tema de la discriminación por edad y no quiero que me encasillen”, afirmaba como recoge Bored Panda. Pero es que era inevitable que el último posado de Vera Wang no diera que hablar.

El posado en bañador de Vera Wang a los 74 años

La hemos visto sentada en un trampolín de una piscina, con un bañador blanco y dejando impactado a medio mundo. Ha compartido un carrusel de imágenes en su perfil de Instagram con un bañador de diseño liso, escote recto y tirantes finos. Lo combina con unas gafas negras XL, pendientes largos plateados y unas sandalias blancas de suela track y detalles joya.

Afirma que sus secretos antienvejecimiento son “trabajo, sueño, un cóctel de vodka y no tomar mucho el sol”. En Page Six Style afirmaba que come hamburguesas y patatas del McDonald’s y cree que el trabajo te mantiene joven y estimulado. “He trabajado toda mi vida, así que todo ha girado en torno al trabajo. Trabajo muchas horas, he criado a dos hijas. Creo que mantenerse ocupado es el mejor antídoto para una buena salud”.

Nos encanta que las mujeres muestren su cuerpo sin importar los años que tengan, y que abracemos la individualidad de todos los tipos de mujeres. Pero lo cierto es que la magia no existe y para conseguir estar como ella a los 74 años hay que hacer cosas, aunque lo de Vera Wang parezca ‘El curioso caso de Benjamin Button’. Deporte, alimentación, descanso, genética y algún retoque estético, además de tratamientos para la piel y el cuerpo que alguien de su estatus puede permitirse.

Nada de esto es gratis. Mira el caso de Dave Pascoe, el millonario obsesionado con evitar el envejecimiento que está intentando revertir su edad biológica. Nos encanta que Vera Wang se muestre, pero nos asusta pensar que la sociedad reciba su mensaje de forma equivocada y pensando que todas las mujeres podemos y debemos envejecer como ella. Como decía la propia Vera Wang en Harpers Bazaar, “cada mujer es única como también lo es su estilo de vida y su forma de envejecer. Todas las mujeres deberían poder celebrarse a sí mismas y nosotros también deberíamos poder celebrarlas”. Tengamos el cuerpo que tengamos.

Imagen principal vía Instagram

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