Los vasos de agua no son negociables según la OMS (Organización Mundial de la Salud), desde donde aconsejan de litro y medio a dos litros al día. En cuanto a las propiedades de acompañarla de algún cítrico, de si servir el agua fría o caliente suma, resta o no varía el resultado

O sobre lo bien que sienta el tomarla en ayunas, las doctoras Mar Mira, codirectora de la Clínica Mira+Cueto, Rosa García Maroto, directora médico de Clinique La Prairie Madrid, y Ana Larramendi, especialista en nutrición y dietética y colaboradora de To Be Aguilar Delgado, revelan qué hay de cierto en cada una de estas creencias.

Cuánta agua hay que beber al día

Antes de desentrañar los misterios que rodean a la temperatura más adecuada para beber el agua, lo primero es lo primero: cuál es la cantidad ideal.

“Se recomienda beber entre 1,5 y 3 litros de agua al día en un adulto sano con una actividad física media diaria, para mantener la hidratación adecuada y compensar las pérdidas habituales”, explica la Dra. Mar Mira, quien además recuerda que

“hay que tener en cuenta que dentro de esta cantidad de agua sí incluimos las infusiones o los caldos, pero no incluiremos las bebidas azucaradas como los refrescos, las bebidas alcohólicas o los zumos, ya que no poseen las mismas propiedades hidratantes y en exceso son perjudiciales”.

Como truco para descubrir si cumplimos (o no) estos requisitos, la Dra. Rosa García Maroto tiene un truco: “Para saber si nuestro cuerpo está lo suficiente hidratado, podemos observar nuestra orina: tiene que ser casi incolora”.

“La cantidad de agua fría o caliente que debemos beber al día no solo depende de la edad, peso, sexo, constitución y estilo de vida de cada persona sino de su actividad física y sobre todo de su tipo de alimentación o dieta”.

¿En la práctica?

La colaboradora de To Be Aguilar Delgado pone un ejemplo: “Mujer sana sedentaria que no bebe alcohol, bebe 4 tazones de infusiones al día y su dieta es rica en frutas y verduras.

Su dieta es rica agua y no hay exceso de perdida de líquidos más que lo fisiológico por lo que con 1 litro de agua día en su caso sería suficiente ya que las infusiones (y caldos) también computan como agua”.

En cambio, en el caso de otra más deportista y con una dieta proteica, en verano tendrá que sumar 2 al litro recomendado a la anterior.

Beber agua fría adelgaza y detoxifica cuando es caliente: ¿mito o realidad?

La directora médico de Clinique La Prairie Madrid ataja la cuestión con la recomendación ganadora:  “Lo mejor es beber agua templada para no interferir con los mecanismos metabólicos de nuestro cuerpo”.

Tras desmontar el mito, las doctoras explican a continuación cuáles son las propiedades reales de cada una de estas 3 opciones:

– Beber agua fría: “Sensación de placer, refresca tras un ejercicio intenso o en días de mucho calor.

Es más una sensación porque a nivel interno es la que menos propiedades beneficiosas tendría … ¡pero no hay que olvidarse de las sensaciones!

El placer de beber agua o infusiones frías o cerveza sin alcohol fría que es muy rica en electrolitos” son algunos de los ejemplos que enumera la Dra. Ana Larramendi.

– Beber agua templada: “Al tomar agua templada, contribuimos a limpiar el organismo de toxinas, así como ayuda a realizar una buena digestión”, asegura la Dra. García Maroto.

Además, Larramendi añade que es “la que menos shock causa al organismo y le ayuda a vivir en ese equilibrio que necesitamos como agua de mayo”.

– Beber agua caliente: Por último, esta es una temperatura que estimula los jugos digestivos según las especialistas, al hervirla, se reduce el riesgo de contaminación en áreas en las que el agua no sea potable.

Además, cuando se toma en forma de infusión con manzanilla, por ejemplo, favorece la digestión y adquiere propiedades calmantes y antiinflamatorias.

La moda de beber agua tibia con limón

Elsa Pataky, Gwyneth Paltrow, Gisele Bündchen… La lista de celebrities que no empiezan su día sin el famoso vaso de agua tibia con limón exprimido no tiene fin y, para terminar, les hemos preguntado a las doctoras si de verdad suma tantos beneficios como aseguran.

“Del agua con limón en ayunas se dice que adelgaza, que desintoxica nuestros órganos, que alcaliniza y que tiene propiedades pseudomilagrosas de curar enfermedades como el cáncer o enfermedades crónicas cardiovasculares.

La realidad es que no existe una evidencia científica para la mayoría de estas afirmaciones”, aclara la codirectora de la Clínica Mira+Cueto.

Eso sí, la especialista de Clinique La Prairie sí que señala que “el limón disuelto en agua templada contribuye a eliminación de toxinas y es antiinflamatorio”.

Como rayo de luz, la Dra. Larramendi nos cuenta que “beber agua en ayunas sea con o sin limón va a tener siempre un efecto diurético y estimulante del tubo digestivo, es decir, ayuda a ir al baño (es laxante) por todo ello consigue una acción de limpieza del organismo y de arrastre de toxinas”.

Además,

“el agua tibia con limón es alcalinizante tras la cetosis fisiológica de la noche (catabolismo y ayuno fisiológico de cuando dormimos), y el limón por su sabor ácido estimula las glándulas salivares (limpieza boca) y a la vesícula biliar (estímulo hepatico biliar) que favorece al igual que los movimientos intestinales el ir al baño”, apunta la especialista.

Por último, la Dra. Mar Mira explica que “si eres una persona a la que le cuesta beber agua, una buena opción es preparar una botella de agua con un chorrito de limón, que actuaría como saborizante, meterla a la nevera e ir sirviéndola poco a poco a lo largo del día para alcanzar los requerimientos hídricos diarios”.

Y como aviso para las que se animen con el experimento, la experta concluye con esta advertencia:

“Es mejor beberla con cañita para evitar dañar el esmalte dental y no agregarle nunca azúcar u otros edulcorantes”.

Imagen principal vía Archivo

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