La avena está considerada uno de los cereales más nutritivos que se conocen. Y, como si eso fuera poco, puede inclinar la balanza a nuestro favor moviendo la aguja hacia la izquierda. Se puede bajar de peso y ganar masa muscular con una dieta que la tenga en cuenta.

Por eso los entrenadores físicos y también la Organización Mundial de la Salud recomiendan una ración de 25 a 30 gramos diarios de avena para que el cuerpo obtenga las dosis necesarias de proteínas de buena calidad, grasas vegetales no saturadas, hidratos de fácil absorción (energía), alta cantidad de fibras, calcio, zinc, fósforo, hierro, magnesio, potasio y vitaminas E y del grupo B.

Entre otros beneficios, su consumo ayuda a controlar el nivel de azúcar en sangre, activa la flora intestinal, contribuye a reducir el colesterol malo (LDL) y aumentar el bueno (HDL) y hace lo suyo para prevenir la osteoporosis. Son muchas sus virtudes, pero hoy estamos en plan fitness y queremos saber por qué tenemos que tener en cuenta este cereal.

Cómo consumir avena para ganar músculo y evitar engordar

Según el sitio www.medicoplus.com/nutricion, la avena nos da músculo y nos ayuda a no engordar. Este poderoso antioxidante aporta 8 de los 9 aminoácidos esenciales que el cuerpo no produce y, por lo tanto, debe incorporarlo a través de los alimentos. ¿Cuál es la función que cumplen? Básicamente fortalecen los tejidos de todo el organismo, genera nuevas estructuras, entre ellos la masa muscular, pero también la piel y los cabellos.

Por eso la avena es tan utilizada también en cosmética. Si juntamos esta función sobre los músculos con el poder de la fibra para regular el tránsito intestinal y la capacidad de saciar el hambre gracias a sus carbohidratos, la ecuación es simple: podemos ganar masa muscular sin engordar.

Cómo consumir la avena

Pero atención: hay que elegirla de la manera más natural posible. Descartar la que viene azucarada y también las granolas industriales. Es fácil preparar las mezclas en casa para evitar azúcares, sodio y otros aditivos indeseados.

Se recomienda incluirla en el desayuno, cruda, cocida, con agua o con leche, con frutas o yogur, a gusto del consumidor pero siempre incorporando ingredientes que aporten calcio, minerales y vitaminas (como leche descremada, frutas y verduras).

La avena también puede ser la base de una rica granola si se la mezcla con frutos secos y, en el momento de servir, se endulza con gajos de fruta, evitando agregar azúcar, jarabes o edulcorantes. Las barritas de cereal se pueden hacer en casa utilizando cacao amargo, frutos secos o fruta disecada más un toque de miel.

Hay que tener en cuenta que menos dulce, mejor resulta. Se sabe que el dulce tiene efecto adictivo y llama a comer más de lo necesario, como se aclara en www.vitonica.com

Para el resto del día, es un ingrediente que se puede sumar a ensaladas con hortalizas, rellenos de tartas, tortillas, croquetas, sopas y rebozados varios. Tanto en croquetas como en rebozos, evitar las frituras y utilizar el horno. La balanza lo va a agradecer.

Una receta clásica

Celíacos abstenerse. Pero el resto de los mortales puede probar con esta fórmula de muesli propuesta por el médico suizo y pionero de la alimentación saludable Maximilian Birchen Benner presentada por el sitio www.cuerpomente.com

Ingredientes:

200 g de copos de avena
500 ml de leche
2 manzanas rojas
Nueces a gusto
Jugo de ½ limón
Miel (o estevia)
Cómo se hace:

Remojar la avena con leche toda una noche, en la heladera. Antes de servir incorporar las manzanas ralladas y nueces picadas. Añadir jugo de limón a gusto y endulzar (poco) con miel o estevia.

Imagen principal vía Archivo

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