Las vitaminas forman parte importante del funcionamiento de nuestro organismo y, por consiguiente, de poseer una buena salud.

Es a través de la alimentación, principalmente, como las incorporamos en nuestro cuerpo beneficiando diferentes sistemas de su funcionamiento y equilibrando niveles de ciertas sustancias que en él habitan.

De acuerdo con Mayo Clinic, las personas que se encuentran sanas y llevan una alimentación balanceada no necesitan tomar vitaminas a diario de forma suplementaria.

Esto se debe a que muchos alimentos son ricos en nutrientes y en el aporte de vitaminas, proteínas y fibras para nuestra salud.

Vitaminas fundamentales para los intestinos

La doctora Luisa Plata en su portal publico un articulo en el que aborda el tema de la ingesta de vitaminas y la salud en relación directa con los intestinos.

Al respecto hace referencia a los componentes «esenciales» que necesita el cuerpo para funcionar de forma correcta y que son de vital importancia. La médica resalta que la mejor manera de incorporarlos es con una dieta equilibrada.

Por ello es que se siempre se hace hincapié en la importancia de mantener hábitos saludables de alimentación que permitan el consumo de un grupo de vitaminas que son consideradas las más necesarias para la salud de los intestinos.

A continuación enumeramos las 4 más importantes.

Vitamina A:

Un estudio difundido en la revista Cell Host & Microbe hace alusión a que gracias a la vitamina A se generan ácido retinoico junto a bacterias propias del intestino. Así logra activar los mecanismos de defensa y refuerza el sistema inmunológico.

Vitamina D:

Su deficiencia en nuestro organismo se asocia con la aparición de enfermedades que inflaman el intestino, según un metanálisis compartido en Frontiers in Nutrition.

Vitamina B12:

En la revista Advances in Nutrition se publicó un informe en el que indica que esta vitamina junto a bacterias del intestino es sintetizada para equilibrar la flora intestinal.

Vitamina C:

Esta vitamina, según la revista Nutrition Research, aumenta la producción de ácidos grasos, principalmente los de cadena corta, contribuyendo así al fortalecimiento de la mucosa que protege al intestino.

Imagen principal vía Archivo

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