Puede que recuerdes el magnesio de las clases de Química del colegio: al quemarse emite una brillante luz blanca. Sin embargo, según los científicos, es aún más brillante como ayuda para dormir mejor, reponer fuerzas y relajarse.

“El magnesio es un elemento químico esencial: se trata del cuarto mineral más abundante en el organismo después del calcio, el potasio y el sodio”, afirma Carolyn Dean, autora de El milagro del magnesio.

“Todos estos minerales son esenciales, pero el magnesio parece ser el más activo: actúa como guardián de los iones minerales de la célula, permitiendo que entre en ellas la cantidad adecuada de los demás minerales”, explica.

Dean cita estudios científicos según los cuales el magnesio interviene como cofactor en el 80 % de las funciones metabólicas, entre ellas facilitar el metabolismo de las grasas, controlar la presión sanguínea y normalizar la secreción hormonal:

“Es algo increíble, sin parangón”, afirma la doctora.

Señala también que es especialmente significativo porque muchos tenemos carencias: aunque las cifras varían, la investigación apunta que al menos el 20% de la población no ingiere la cantidad necesaria de magnesio en su dieta.

Cada vez tenemos más carencias debido a dietas deficientes, en las que muchos alimentos son ultraprocesados y pobres en nutrientes.

Incluso las verduras ricas en magnesio, como las de hoja verde, contienen mucho menos que antes.

“Con los años, el suelo cultivable se ha labrado tanto que el magnesio que solíamos obtener de los alimentos ha disminuido”, añade el Dr. Michael Breus, psicólogo clínico y experto en medicina del sueño.

“Con frecuencia, los suplementos pueden ser de gran ayuda para contrarrestar posibles carencias”.

Los beneficios del magnesio para la salud

Hasta hace poco, la conciencia colectiva de la magia del magnesio era igualmente deficiente. Para Dean, la concienciación ha tardado mucho en llegar: en El milagro del magnesio señala que sus beneficios se conocen desde hace más de 75 años.

Incluso se prescribía para tratar enfermedades cardíacas en la década de 1930.

Pero no fue hasta 1980, cuando el matrimonio formado por los doctores Bella y Burton Altura convirtieron el magnesio en el centro de su investigación, que la gente empezó a mostrar interés.

Tras realizar más de 1000 experimentos con este elemento, los Altura crearon el Test de Magnesio Ionizado en Sangre para medir con precisión los niveles de magnesio:

“Cuando hablé con ellos en 1999 estaban muy frustrados porque su trabajo, increíblemente importante, no se estaba adoptando en la práctica clínica ni en la medicina convencional”, señala Dean.

Desde entonces, el discurso en torno a este mineral se ha disparado. Las redes sociales han contribuido a ello:

en TikTok hay una auténtica obsesión con postear diferentes suplementos y debatir cuáles son los mejores para según qué fines, y con el magnesio ocurre lo mismo.

Búscalo y descubrirás millones de vídeos que lo consideran un mineral milagroso, útil para tratar casi todas las enfermedades imaginables.

Uno de sus beneficios clave es combatir el insomnio y otros problemas del sueño.

“El magnesio ayuda a dormir de tres maneras. En primer lugar, apoya nuestras glándulas suprarrenales, que están sobrecargadas por el estrés.

Además, contribuye a la segregación de serotonina, una hormona clave que regula nuestro sueño y estado de ánimo.

El insomnio suele disminuir con la terapia de magnesio”, explica Dean. Para terminar, su capacidad para relajar los músculos también es clave: “Los músculos agitados, inquietos y tensos impiden conciliar un sueño profundo y nos ponen hiperalerta”, afirma.

El doctor Breus está de acuerdo y subraya su importancia para mantener estable el GABA, un neurotransmisor que favorece la conciliación del sueño y lo hace más profundo y reparador.

Este mineral tiene muchos otros beneficios: es útil para optimizar el rendimiento deportivo y los niveles de azúcar en sangre y la salud ósea, así como para tratar las migrañas, el síndrome premenstrual, el déficit de atención, la ansiedad y la depresión.

Dean enumera 65 afecciones que, en su opinión, responden al tratamiento con magnesio, mientras que el doctor Breus sostiene que “pocos elementos dietéticos tienen más influencia sobre el organismo que el magnesio”.

Qué tipo de magnesio es conveniente tomar

Existen 11 tipos, así que ¿cuál deberías tomar? Depende: “Investiga y habla siempre con tu médico, que elegirá que mejor se adapte a tus síntomas”, dice el doctor Breus.

Por ejemplo, el citrato de magnesio es muy biodisponible y el más recomendado para las carencias.

El lactato de magnesio es similar, pero más suave para el estómago. El cloruro de magnesio trata el dolor muscular y el óxido de magnesio, las migrañas.

También hay muchas formas de tomarlo: en cápsulas, por vía transdérmica o en aceites, esprays y geles, que tienden a ser mejor absorbidos por el organismo.

¿Alguna contraindicación antes de consumirlos?

Como con cualquier suplemento, es fundamental tenerlas en cuenta. Los suplementos pueden interactuar con antiácidos, anticoagulantes y relajantes musculares, entre otros, y si te pasas puedes sufrir efectos secundarios como hinchazón, malestar estomacal y náuseas.

Sin embargo, la hipermagnesemia (o sobredosis) es muy poco frecuente porque los riñones eliminan eficazmente su exceso.

Imagen principal vía Archivo

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