Ocho meses después de la repentina muerte de Matthew Perry a los 54 años, una perdida conmocionó al mundo del espectáculo, las circunstancias siguen llenas de interrogantes.

Inicialmente, el fallecimiento fue declarado accidental

Por la Oficina del Forense del Condado de Los Ángeles al dictar la autopsia que fue ocasionada por los efectos accidentales de la ketamina, pero igualmente se puso en marcha una investigación criminal con la que el caso ha dado un giro.

En diciembre, el forense terminó su estudio con la publicación de su informe.

En mayo, agentes federales y autoridades locales, además de efectivos de la DEA, agencia del departamento de justicia de Estados Unidos

especializada en el tráfico de drogas, comenzaron una investigando para saber cómo obtuvo el actor Matthew Perry esta sustancia que causó su muerte y las circunstancias que rodearon el suceso.

A punto de concluir el proceso, las autoridades consideran que “varias personas” deben ser acusadas por el fallecimiento del inolvidable Chandler Bing,

personaje de Friends que le dio la fama mundial además de permitirle crear una segunda familia junto a sus compañeros.

Según People, una fuente de la investigación asegura que el proceso está “cerca de concluir” y habrá que esperar hasta entonces para conocer la decisión final de la Oficina del Fiscal de Estados Unidos y comprobar si finalmente presenta o no cargos.

En caso afirmativo, también será en ese momento cuando se conozcan las identidades de las personas acusadas.

Por el momento las autoridades rechazan hacer declaraciones al respecto y apuestan por respetar los tiempos en este mediático caso.

La ketamina es un potente anestésico que se utiliza actualmente para tratar la depresión y los trastornos de ansiedad y paliar el dolor.

Precisamente estos dos últimos problemas los padecía el actor, que estaba siendo tratado por un psiquiatra y un anestesiólogo, quien actuaba como su médico de cabecera.

Sin embargo, el forense considera que el tratamiento que Matthew Perry recibió con la sustancia no concuerda con el alto nivel de ketamina que se

encontró en los análisis que le hicieron tras su muerte, en la que tuvo una sobre estimulación cardiovascular, una insuficiencia respiratoria y ahogamiento.

Kayti Edwards, expareja y amiga de la estrella, solicitó hace meses la reapertura de la investigación al considerar que hubo irregularidades en el repentino fallecimiento.

También sostiene que el equipo médico que trabajaba para Perry era deshonesto y sospecha que algunos de estos sanitarios podrían estar detrás de la

elevada dosis de ketamina encontrada en su cuerpo.

Supuso un gran impacto el hecho de que Mathew fuese encontrado sin vida en el jacuzzi de su casa porque había dejado atrás su etapa más complicada.

En 2022, él mismo se sinceraba en sus memorias, Friends, Lovers, and the Big Terrible Thing sobre su lucha contra la adicción.

En ese momento aseguraba que había esperado a estar completamente “a salvo” del lado oscuro para relatar su problema con el alcohol y las drogas

y se mostró convencido de que su testimonio podría ayudar a otras personas.

Imagen principal vía Archivo

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