Windows 11 fue lanzado el 5 de octubre de 2021 y, en su momento, se presentaba como una actualización significativa de Windows 10, con un diseño renovado, nuevas funciones y mayor seguridad. Presentó una interfaz de usuario más actual y simplificada, con un nuevo menú Inicio centrado y una barra de tareas más intuitiva.

Las ventanas y aplicaciones ahora tenían esquinas redondeadas, y nuevos temas y fondos de pantalla estuvieron disponibles para personalizar tu experiencia.

Además, se incorporaron widgets con información del clima, noticias y más, directamente en el escritorio. No solo eso, incluía diversas funciones diseñadas para mejorar la productividad, como Microsoft Teams integrado.

En última instancia, Windows 11 se optimizó para aprovechar al máximo el hardware del computador, lo que se traducía en una mayor velocidad y eficiencia, incluyendo nuevas funciones de seguridad, como TPM 2.0 y Secure Boot, para proteger tu dispositivo de malware y otras amenazas.

Todo bien pareciera, pero no. Lo cierto es que la situación de Microsoft con Windows 11 parece empeorar cada vez más.

Dos actualizaciones recientes han generado problemas para los usuarios y la cuota de mercado del sistema operativo ha caído al 26%, según datos de Statcounter de abril de 2024. En contraste, Windows 10 ha aumentado a más del 70%, incluso después del anuncio del fin del soporte para 2025.

Los requisitos de Windows 11 y la falta de incentivos para actualizar alejan a los usuarios

La principal razón del declive del 11 parecen ser sus estrictos requisitos de hardware, que dejan atrás a muchos usuarios con PCs incompatibles. Además, las nuevas características que ofrece no parecen ser suficientes para incentivar la actualización desde Windows 10.

Microsoft ha anunciado el desarrollo de Windows 12, pero algunos expertos temen que solo agrave la situación. Los requisitos mínimos de hardware para Windows 12 se rumorea que serán aún más altos que los del 11, exigiendo 16GB de memoria RAM y 40 TOPS de potencia de procesamiento. Esto dejaría fuera a muchos usuarios más, incluso con PCs relativamente nuevos.

¿Abandonar Windows 11 y enfocarse en Windows 12?

Ante la situación actual, algunos sugieren que Microsoft debería abandonar el 11 y concentrar sus esfuerzos en Windows 12. Esto permitiría a la empresa dejar atrás la mala prensa de Windows 11 y ofrecer un sistema operativo superior con más incentivos para que los usuarios de Windows 10 actualicen.

Sin embargo, la estrategia de abandonar a la versión 11 no está exenta de riesgos. Windows 12 aún se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo y no hay garantía de que sea un éxito. Además, abandonar Windows 11 podría dañar la confianza de los usuarios en la empresa.

Queda por ver qué decisión tomará Microsoft. La empresa se encuentra en una encrucijada: continuar con 11 a pesar de sus problemas o apostar por Windows 12 y correr el riesgo de otro fracaso. El futuro de Windows parece incierto en este momento.

Imagen principal vía Wikimedia Commom

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