Hay toda clase de alimentos extraños de los que seguramente nunca habías escuchado hablar, ese es el caso de la kala namak, la cual no es la única sal negra, pero sí la única que huele a azufre y tiene el típico sabor del huevo, esto es lo que justamente aprovecha la cocina vegana para imitar el sabor de dicho producto. La sal negra del Himalaya, también conocida como sal negra o Kala Namak, es además un componente de las mezclas de especias, como el garam masala.

El sabor a huevo procede de una concentración relativamente elevada de sulfuro de hidrógeno en el mineral. ¿Esto suena a algo tóxico? Sin embargo, dista de serlo. Una utilización normal de kala namak no es dañina para la salud, de acuerdo con el Instituto Federal de Evaluación de Riesgos de Alemania.

¿Cómo se produce la kala namak? Durante su producción tradicional, la sal de roca del Himalaya se mezcla con carbón vegetal, especias, hierbas y semillas y se calienta, según explica Silke Noll, experta en nutrición de la central de consumidores de Baviera. La sal obtiene su color marrón rosado-rojizo, y hasta violeta oscuro, del sulfito de hierro, el sulfato de sodio y el sulfuro de hidrógeno. Actualmente se vende, además de la Kala Namak fabricada de manera tradicional, también una sal negra sintética más económica. Esta se produce con sal de mesa convencional, enriquecida con sulfito de hierro, sulfato de sodio y sulfuro de hidrógeno.

Imagen principal de mkupiec7

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