La artrosis de rodilla comúnmente suele hacer su negativo acto de presencia cuando se comienza a transitar o se está cerca de la tercera edad, esto por el desgaste de las articulaciones producto del envejecimiento de la propia superficie articular que provoca degeneración de los meniscos de la rodilla, causando dolores, muchos de ellos de manera crónica.

Por ello, es de suma importancia tomar en cuenta las primeras señales para poder atacar en la brevedad posible la patología. Dolor, rigidez y la dificultad para flexionar la pierna, son algunos de los primeros síntomas de la artrosis de rodilla que no se pueden pasar por alto.

Tratamientos y prevención

Quienes sufren de obesidad y presentan artritis, tienen una peor evolución que otros pacientes con peso saludable. Por eso, los especialistas aconsejan cuidar la articulación, no someterla a exigencias y hacer dietas específicas.

Lamentablemente todavía la medicina no ha podido encontrar una cura para la artrosis de rodilla

Sin embargo, existen algunos tratamientos para el manejo del dolor dependiendo del grado de la lesión.

Por ejemplo, cuando es leve a moderada, se puede realizar un tratamiento con fisioterapia, con ácido hialurónico o con factores de crecimiento, como el plasma rico en plaquetas.

Para poder combatir la enfermedad, es importante:

Mantener un peso saludable: Perder peso puede reducir la presión sobre las rodillas y disminuir el dolor.

Ejercicio regular: Realizar ejercicios de bajo impacto, como natación, ciclismo, caminar o yoga, puede fortalecer los músculos alrededor de la rodilla, mejorar la flexibilidad y reducir el dolor.

Evitar actividades que causen tensión en las rodillas: Limitar actividades como correr en superficies duras, levantar objetos pesados o estar de pie durante largos períodos.

Usar calzado adecuado: Las plantillas ortopédicas pueden ayudar a corregir la alineación y reducir la presión sobre las articulaciones.

Terapia de frío y calor: Aplicar compresas frías o calientes en la rodilla puede ayudar a aliviar el dolor y la inflamación.

Imagen principal vía Wikimedia Commom

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