Que Will Smith y Jada Pinkett son un matrimonio inusual de Hollywood no es ningún secreto.

Llevan años compartiendo sus secretos maritales en el programa de Facebook que ‘Red Table Talk’ pero no ha sido hasta ahora cuando el actor ha confesado un secreto a voces.

Las malas lenguas hablaban de una posible relación abierta entre ellos a raíz de la infidelidad de la actriz con el rapero August Alsina el pasado año, y así lo ha confirmado el protagonista de ‘El príncipe de Bel-Air’.

«Jada nunca creyó en el matrimonio convencional porque tiene familiares con relaciones poco convencionales.

Básicamente es que ella se crió de una manera muy diferente a la mía», ha contado en una entrevista a la revista ‘GQ’.

Los primeros años mantuvieron un matrimonio convencional pero después de varias crisis y de sentirse «miserables», empezaron a preguntarse cuál era la mejor manera de estar bien juntos:

«Hubo algunas importantes e interminables discusiones:

¿Qué es la perfección en una relación? ¿Cuál es la forma perfecta de interactuar en pareja?».

Se dieron cuenta de que ser monógamos no significaba la perfección en una relación, al menos para ellos.

«Mutuamente nos hemos dado confianza y libertad en la idea de que todos teníamos que encontrar nuestro propio camino.

El matrimonio para nosotros no puede ser una prisión.

Y no sugiero nuestro camino a nadie.

Pero las experiencias de las libertades que nos hemos dado y el apoyo incondicional, para mí, es la definición más alta del amor», finaliza el actor.

La pareja se dio el «sí, quiero» en 1997 después de conocerse en el casting de ‘El príncipe de Bel-Air’.

Jada Pinkett se presentó para hacer de novia de Will Smith pero la rechazaron.

Son padres de Jaden, de 21 años, y de Willow, de 19.

El actor además tiene otro hijo, Trey, nacido de su primer matrimonio, que duró tres años, con la también actriz Sheree Zampino.

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