El colon es el órgano que tiene, quizá, una de las funciones más importantes del proceso digestivo debido a que es el encargado de extraer el agua, algunos nutrientes y electrolitos de los alimentos parcialmente digeridos.

Los restos no digeridos, residuos sólidos llamados heces, se mueven a través de este intestino, se almacenan en el recto y salen del cuerpo por el ano, precisa el Instituto Nacional del Cáncer, de Estados Unidos.

Según especialistas, el colon pude acumular kilos de desechos que si no son expulsados pueden afectar la salud de la persona, además de la retención de toxinas que pueden viajar por el cuerpo a través del torrente sanguíneo, provocando problemas de tránsito intestinal, flatulencias, sobrepeso, estreñimiento y fatiga.

Pese a que puede depurarse por sí mismo durante la eliminación de los residuos, la mala alimentación ocasiona que se sobrecargue y se interrumpa el normal funcionamiento.

Lo cual provoca una alteración en los procesos inflamatorios del organismo y se originan enfermedades de todo tipo.

Dichos padecimientos se pueden controlar, en algunas ocasiones, de manera natural con una dieta balanceada rica en verduras y frutas, que aportan importantes cantidades de fibra que facilitan el proceso digestivo. Por ejemplo, los batidos son ideales para ayudar a limpiar y restaurar el colon.

La papaya es una de las frutas favoritas de la mayoría de los colombianos, aunque hay algunas personas que no soportan ni su aroma ni su sabor.

Sin embargo, es tan suave y carnosa que se puede utilizar en varias preparaciones culinarias, además de ser una gran aliada para la salud.

Por su parte, el aloe vera, “ayuda a facilitar la digestión y alivia los problemas gastrointestinales como el estreñimiento, reflujo y gastritis”, también agrega los beneficios de esta planta como antiinflamatoria y calmante, es decir, que puede ayudar a disminuir los dolores presentes en el organismo.

A este batido se le suma el limón que tiene un efecto depurativo que ayuda a eliminar residuos y toxinas del organismo, incluso mejora la metabolización de los ácidos grasos.

¿Cómo preparar el jugo de papaya y aloe vera?

Para el batido se debe usar media papaya, medio litro de agua, una cucharada de semillas de linaza, un limón y una hoja de sábila la cual contiene el aloe vera; la preparación sería un poco más larga de lo normal, ya que se necesitaría remojar la sábila desde la noche anterior, con el objetivo de eliminar el yodo. Luego de esto, se debe sacar el aloe vera de la penca de sábila y guardar mientras se prepara la papaya.

Entre tanto, a la fruta se le deben sacar las semillas y cortarla en cuadros pequeños para, después, licuar los ingredientes en el agua y si se prefiere, también se podría integrar endulzante al gusto; después de al menos un minuto, la preparación ya estaría completa y se puede disfrutar de este jugo.

Se recomienda tomar esta bebida por lo menos cuatro veces a la semana, en ayunas, hasta ver los resultados deseados; una vez ingerido, se debe esperar 20 minutos para poder desayunar.

Por otra parte, hay algunos hábitos que ayudan al colon como, por ejemplo:
  • Beber mucho líquido. No obstante, el consumo diario de este líquido es diferente para los hombres y para las mujeres, ya que existen diferencias entre la ingesta, pero por lo general la mayoría de los hombres necesita aproximadamente 13 tazas de líquido al día y la mayoría de las mujeres necesita cerca de nueve.
  • Mantenerse lo más activo posible y hacer ejercicio periódicamente. Las nuevas directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan por lo menos de 150 a 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada o vigorosa por semana para todos los adultos, incluidas las personas que viven con afecciones crónicas o discapacidad, y un promedio de 60 minutos al día para los niños y adolescentes.
  • Cuando se sienta el impulso de defecar, no pasarlo por alto y hacerlo en el momento. Además, es importante procurar establecer horarios regulares para evacuar el intestino, especialmente después de una comida.
  • Incorporar abundantes cantidades de alimentos ricos en fibra en la dieta, incluidos los frijoles, vegetales, frutas, cereales integrales y salvado. En general, intentar consumir 14 gramos de fibra por cada 1.000 calorías.
  • Comer alimentos probióticos: los alimentos recomendados son: el yogurt, el chucrut, el tempeh, el kimchi, el kéfir, las aceitunas y encurtidos, entre otros. Sin embargo, también hay medicamentos con probióticos.
  • Comer despacio y procurar masticar bien los alimentos.

De todos modos, la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica y, por ello, lo primero que se debe hacer es consultar a un experto de la salud, para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona.

Crédito de imagen principal via Vail

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