En cantidades reguladas, comer carne roja podría tener un efecto positivo en la salud. Para muchos, esto podría ser difícil de creer, especialmente porque es un alimento que ha sido relacionado con la mayor probabilidad de padecer problemas cardiacos.

Es por eso que debes tomar una decisión consciente sobre las cantidades que prefieres comer y también deberías saber qué pasa con tu cuerpo cuando haces de este ingrediente una parte regular de tu alimentación.

Como se mencionó anteriormente, la evidencia científica coincide en que este producto alimentario sería un factor de riesgo para padecer ciertas enfermedades al corazón, las que, incluso en tiempos de pandemia, se mantenían como la principal causa de muerte de la población mundial.

Según una revisión bibliográfica hecha en 2021, comer 50 gramos de carnes procesadas aumentaría en un 18% las probabilidades de enfermarse. Mientras que la misma cantidad de carnes rojas impactaría con un crecimiento de un 9% de la estadística.

Como una excelente fuente de proteínas, las carnes rojas pueden ayudarte a sentirte satisfecho por más tiempo. Para este objetivo, los expertos recomiendan evitar cualquier producto procesado como hamburguesas o salchichas y preferir aquellos que son bajos en grasas.

Además de ser una fuente de proteínas, las carnes rojas entregan una excelente cantidad de vitamina B12, un nutriente necesario para mantener la salud de órganos como el corazón, nervios y músculos.  En un trozo de carne roja baja en grasas tienes una de las mejores fuentes de hierro de fácil absorción. Este es un mineral, que cuando se encuentra deficiente produce anemia, siendo la fatiga su principal síntoma.

Credito de imagen principal via Evidencia, actualizacion en practica ambulatoria

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