Las redes sociales están bombardeadas de rutinas de ejercicio, recetas complicadísimas, cursos online y un sinfín de posibilidades para hacer de este tiempo tan incierto, algo productivo, pero y tu salud mental?

Si bien es una buena oportunidad para leerte el libro que tenías pendiente o ponerte al día con algún estudio, es importantísimo entender que cuando el mundo entero está en crisis, lo más importante es mantener nuestra salud mental. Si no estás con la motivación a millón, haciendo mil rutinas caseras o leyendo 12 libros a la vez, ESTÁ BIEN y aquí te explicamos por qué.

¡Vamos a calmarnos!

Enfrentarse a un cambio absoluto de nuestra cotidianidad, es un choque emocional que no todos saben manejar. El ser humano es rutinario por instinto. Nuestros días están cronometrados y cada segundo del día tiene una actividad asignada. Cuando de un momento a otro TODA nuestra rutina cambia, es completamente normal entrar en crisis.

Estar encerrados en casa sin la posibilidad de salir, hace que todo el desafío sea aún más complicado. Algunos han decidido aprovechar el tiempo en ejercicios y cursos online, pero ¿Cuál es la presión de ser productivos?

“Hay una tendencia en la sociedad occidental, de ser muy autocríticos, que es lo opuesto a ser autocompasivos. Hemos condicionado muchos de nuestros sentimientos y nuestra estabilidad emocional, a nuestros logros, a ser productivo, a nuestra rutina. Si nos quitan eso, queda un vacío y el vacío es muy difícil de llenar”, aseguró a The Huffington Post, Cynthia Pong, la presidenta de una empresa de mindfullness y bienestar, llamada Embrace Change.

Ese ‘vacío’ algunos lo llenan con cientos de actividades extracurriculares, otros, simplemente no tienen ganas de hacer nada y eso también es válido.

¿No tienes ganas de hacer nada?

Es completamente normal. Un cambio abrupto de rutina y además, enfrentarse al miedo inminente sobre lo que sucede fuera de nuestras casas, es la receta perfecta para el caos. “Los humanos son animales sociales. Una cuarentena prolongada o una asolación sin métodos compensatorios, exagerarán la ansiedad, la depresión y una terrible sensación de abandono”, explica el profesor Ilan Hickie de la Universidad de Sídney del cerebro y la mente a CNBC.

La desmotivación, desórdenes alimenticios, desórdenes de sueño y malestar general, son solo algunos de los posibles síntomas de todos aquellos que no se transformaron en súper humanos productivos en tiempos de crisis. La salud mental es tan importante como la física. En el 2003, cuando hubo el primer brote de coronavirus –no fue tan prolongado-, un 30% de personas que estuvieron expuestas a al enfermedad –bien sea como paciente o familiar-, sufrieron de estrés post traumático (PTSD, post traumatic syndrom disease)

Está bien que no te sientas bien

Se lee contradictorio, pero es la verdad. “La cuarentena es una experiencia desagradable. Separación de los que amamos, la pérdida de libertas, la incertidumbre sobre la enfermedad y el aburrimiento, puede crear efectos muy dramáticos”, explican los jefes del departamento de medicina psicológica de la King’s College de Londres.

Creer que estarás igual que siempre, mientras el mundo entero enfrenta una pandemia, es una creencia tan falsa como la vida perfecta de muchos en Instagram. Así que es completamente válido y normal, que no tengas ganas de hacer absolutamente nada. Sí, es válido no hacer nada.

¿Cómo no hacer nada pero manteniéndote saludable?

-Entender tu salud mental es lo primordial, estudia cuáles son tus necesidades sociales y adáptate a ellas. No todos están hechos para chatear 24/7, entiende tu ritmo. Si necesitas más interacción, llama sin miedo. Si te sientes mejor en soledad, apaga ese teléfono sin remordimiento.

Así como cuidas tu mente, cuida tu cuerpo. Enfrentarse al caos puede llevarnos a los extremos: comer demasiado o no comer absolutamente nada. Busca pistas en tu rutina anterior a la cuarentena y trata de aferrarte a ella. ¿Merendabas mucho? Haz lo mismo en cuarentena. ¿No merendabas para nada? No te comas 50 snacks al día, que la salud te pasará la factura.

Busca distracción saludable. Quizás en tiempos normales, podrías leerte 5 enciclopedias, pero en estos momentos inciertos, busca distracciones ligeras que hagan viajar tu mente sin demasiado esfuerzo. La televisión es un gran aliado en estos momentos.

Aléjate de las redes sociales. Sí. Es el consejo más repetido en términos de salud mental, pero es el mas certero. En Instagram encontrarás cientos de personas viviendo la crisis como unas vacaciones en casa, llenos de paz interior y velas aromáticas. RECUERDA QUE ES UNA FOTO. ¿No lo crees? Revisa tus fotos, ¿en todas estabas tan feliz como demuestras? No. La redes sociales son una utopía, aléjate y protégete.

Lo más importante es que en estos momentos te des cuenta de qué es lo que te funciona, cómo te sientes y qué es lo que verdaderamente necesitas. Si es dormir 12 horas, hazlo sin miedo. Si es despertarte a las 5:00 am a hacer burpees, también. Nada importa más que tu, así que ¡vamos a calmarnos!

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