Sacar fotos nítida con el móvil no es tan difícil como parece. Para que sea más fácil es imprescindible que el objetivo esté bien limpio.

Pero si sigues con el mismo problema, vamos a enseñarte tres trucos que te permitirán ver hasta el último detalle de tus fotografías.

Fotos nítida es aquella en la que se aprecia con detalle todos los elementos de la imagen.

Depende de la acutancia, que es la sensación de nitidez, es decir, el contraste de luminosidad que hay entre los detalles; que puedas distinguir las pestañas en un rostro o las briznas de hierba en un paisaje.

Para conseguirla tenemos que tener en cuenta muchas cosas, desde sujetar correctamente el móvil para evitar la trepidación (el movimiento que damos a la cámara queda registrado en la fotografía) a contar con el mejor objetivo posible.

Pero también depende de los millones de píxeles de nuestra cámara, del tamaño al que contemplemos la imagen o de la distancia de observación.

Además, os proponemos estos trucos para obtener esa nitidez que buscamos.

Utilizar el objetivo más luminoso de nuestro smartphone

Con tantos objetivos en nuestro teléfono podemos llegar a pensar que todos son iguales. Y no es así.

Hay objetivos que dan más calidad que otros. Y todo depende de su calidad y su luminosidad, que se mide en diafragmas.

No debemos tomarlo como máxima, pero cuanto más luminoso sea el objetivo del móvil, más nitidez conseguiremos.

La explicación es que el sensor recibe más luz, por lo tanto, el tiempo de exposición es más rápido y hay menos probabilidades de que la imagen salga movida.

Y por extensión, más nítida. Además, el objetivo tendrá más lentes y como resultado, más calidad.

Enfocar correctamente con la ayuda de la pantalla

Las fotos desenfocadas no están nítidas, evidentemente. Por este motivo debemos vigilar el enfoque antes de hacer la fotografía.

El sistema de enfoque por defecto de los móviles es automático, pero si tocamos en la pantalla en un lugar el foco se irá ahí.

Solo tenemos que encuadrar y tocar la pantalla con el dedo para ver nítido el objeto en cuestión.

Y además otra ventaja para facilitar el trabajo. A la vez que enfocas, el sistema mide la luz para lograr una exposición perfecta de esa zona del encuadre.

Y podemos enfocar tocando el objeto en la pantalla, pero si queremos aprovechar las leyes de la óptica, podemos recordar la técnica de enfoque de la doble distancia, que no depende ni de la focal ni del diafragma:

Si el objeto más cercano está a un metro, solo debemos enfocar a dos metros. Es una técnica que funciona a la perfección.

Activar la ráfaga de disparos

Esto es un truco que utilizo con todas mis cámaras y creo que es el mejor consejo que os podemos recomendar.

Cuando no hay mucha luz y pienso que la fotografía me puede salir movida, activo la ráfaga en el teléfono para que dispare los 10, 20 o 30 fps que ofrezca.

Con tantísimos disparos seguro que al menos dos o tres estarán perfectamente nítidos. Luego tendremos que gastar el tiempo en borrar las que no necesitemos.

Pero tantas fotografías nos pueden servir para quitar el ruido si sabemos un poco de Adobe Photoshop.

En los iPhone es fácil activarlo:

Abrimos la app Cámara.

Deslizamos el botón del obturador a la izquierda.

Cuando creamos que ya tenemos suficientes, levantamos el dedo.

En Android la mejor opción es apostar por una buena app que nos permita disparar hasta 30 fps.

Pero esto siempre depende del móvil que tengamos. Si alcanza los 10 fps lograremos nuestro objetivo, que al menos una fotografía sea nítida.

Imagen principal de Markus Winkler

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