En la era digital actual, escribir a mano es una actividad que parece relegada al pasado. No obstante, diversos estudios revelan que esta técnica posee beneficios sorprendentes para el cerebro.
Fortalecer la memoria, mejorar la concentración, consolidar el aprendizaje: la escritura cursiva tiene muchas ventajas para el desarrollo cognitivo.
“Tenemos la tentación de transcribir todo lo que dice el orador. Es como si la información entrara por nuestros oídos y saliera por las yemas de nuestros dedos, sin que asimilemos lo que oímos”, lamenta Audrey van der Meer, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, citada por Scientific American.
Sin embargo, al tomar notas a mano, la información debe procesarse y priorizarse, ya que es imposible anotarlo todo. Esto facilita mantener la atención y comprender nuevos conceptos, señala la reseña.
“Estadísticamente, la mayoría de los estudios sobre la relación entre la escritura a mano y la memoria muestran que las personas recuerdan mejor lo que escribieron a mano que lo que escribieron en una computadora”, resume Naomi Susan Baron, profesora de lingüística en la American University de Washington D.C., citada por National Geographic.
Una tarea muy concreta
“Sujetar un bolígrafo entre los dedos, presionarlo contra una superficie y mover las manos para formar letras y palabras es una habilidad cognitivo-motora compleja que requiere mucha atención”, afirma Melissa Prunty, profesora de terapia ocupacional en la Universidad Brunel de Londres, citada por este medio de comunicación.
“Se ha demostrado que este nivel más profundo de procesamiento, que implica asociar sonidos con la formación de letras, favorece la lectura y la ortografía en los niños”, continúa esta investigadora que ha estudiado la relación entre la escritura a mano y el aprendizaje.
Así, varios estudios han señalado que los niños aprenden mejor cuando tienen que formar letras u otros signos utilizando los dedos y las manos de forma coordinada, recuerda Scientific American.
“Cuando escribes en un teclado, siempre es el mismo movimiento sencillo de los dedos el que te permite formar cada letra”, explica Audrey van der Meer.
Por otro lado, “cuando escribes a mano, sientes inmediatamente que la sensación física asociada con la formación de una ‘A’ es totalmente diferente de la asociada con la formación de una ‘B'”, añade. ¡Esto enriquecerá la experiencia de escribir!
Se activan más regiones del cerebro
Como señala The Conversation, escribir a mano moviliza una red más amplia de regiones cerebrales (regiones motoras, sensoriales, afectivas y cognitivas) que teclear en un ordenador o tableta.
Según un estudio publicado en Frontiers in Psychology, las personas que escriben a mano presentan niveles más altos de actividad eléctrica en las regiones cerebrales interconectadas responsables del movimiento, la visión, el procesamiento sensorial y la memoria.
Por el contrario, escribir en un teclado requiere menos recursos neuronales y fomenta la participación pasiva de la memoria de trabajo, aunque sea más eficiente en términos de velocidad.
Un hábito que hay que retomar
En conclusión, The Conversation recomienda retomar el hábito saludable de escribir a mano. Además de reducir el tiempo frente a las pantallas, ¡se ha demostrado su impacto positivo en el desarrollo y el mantenimiento de la función cerebral!
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